El cachorro llega a casa

 

El cachorro llega a casa…

A continuación, os detallo algunos aspectos en referencia al Jack Russell Terrier del Oncetartessos y en especial a sus primeras andaduras con su nueva familia. Una preciosa experiencia si se cuenta con la información y el tiempo necesario para la educación de un cachorro. En primer lugar decir que un piso puede ser un perfecto hogar para un “Jack” y una gran casa con jardín puede ser un verdadero infierno.

Nuestros Jacks son muy apegados a la familia y como todo cánido, es un animal “social”…necesita estar y sentirse parte de la familia. Con esto es fácil entender que “No” es cuestión de espacio, es más bien, compartir el nuestro, con estos pequeños diablillos, para que puedan sentirse completamente integrados. Entiendo y comparto plenamente la incertidumbre y dudas que se plantean a un posible propietario de un Jack Russell Terrier, es un acto de responsabilidad la adquisición de un cachorro…una vida.

Es muy importante y a la vez beneficioso para los más pequeños de la casa, entender que un cachorro no es un juguete, es un ser vivo que siente y padece, pero tratado con el respeto y la responsabilidad que merecen, nos regalarán durante toda su vida e incondicionalmente… fidelidad, amistad, comprensión y una entrega y amor hasta límites insospechables. Valores, que por otra parte inculcan en nuestros hijos, nuestros Jacks son muy apegados a la familia y especialmente con los niños.

Como habéis podido apreciar no hablo del “Jack Russell Terrier” en general, hablo del Jack Russell Terrier del Oncetartessos, pues el carácter de nuestros perros, no es algo casual ni espontaneo, es el fruto de un arduo trabajo de selección, durante más de 12 años, a los trabajos y protocolos de manipulación temprana, exposición al medio y estímulos proporcionados a nuestros cachorros desde el día de su nacimiento y hasta que abandonan tierras Tartessas con su nueva familia y así emprender con todas las garantías una maravillosa experiencia.

A continuación paso a describir y a la vez desvincular a ese Jack Russell Terrier nervioso e hiperactivo, ladrador, territorial y agresivo en algunos casos, descrito en grupos de Facebook y en general en la red. Este Jack Russell no tiene nada que ver con el Jack Russell Terrier del Oncetartessos.
Estos, son problemas algunos de ellos genéticos, debidos a una mala o nula selección por parte del criador, otros debidos a una mala etapa de socialización e impronta, también responsabilidad del criador y por último, los provocados por sus dueños, debidos a errores o desconocimiento en la educación del cachorro.

El carácter correcto y equilibrado de un perro, son como las tres patas de un banco, no puede fallar ninguna, primero selección genética, correcta etapa de socialización e impronta y una correcta educación donde el sentido común, el respeto y grandes dosis de cariño, sean nuestras principales herramientas.

El trabajo de socialización lo hemos comenzado nosotros, su madre y hermanos.
Por nuestra parte, con la manipulación diaria desde el día de su nacimiento, exponiendo al cachorro a estímulos externos, sonidos otros animales de su especie, niños, adultos, otras especies como pueden ser gatos, además de empezar a habituar al cachorro a su “PARQUE Y TRANSPORTÍN” ambas herramientas muy recomendables para una correcta educación y control higiénico. Os adelanto como debe ser la introducción de un cachorro en casa desde el primer día y qué necesitamos, para su correcta adaptación. Lo primero es el parque, esta es su zona para estancias largas es decir, siempre debe estar ahí a menos que este bajo vuestro control. Dentro de este parque tendrá su camita, un cuenco con agua, juguetes y mordedores para su entretenimiento y un lugar donde pueda hacer sus necesidades, mientras no pueda salir a la calle por no tener completado su programa de vacunación, “unas hojas de periódico o empapadores”.

El parque le proporciona un entorno seguro durante el tiempo de aprendizaje y evita malas experiencias en cuanto a rotura de mobiliario, control de las conductas higiénicas y gestión del estrés durante las horas que deba permanecer solo en casa. Los juguetes pueden rellenarse con parte de su ración diaria de comida …El cachorro debe comer su ración dividida en tres tomas hasta los cinco meses, luego en dos hasta el año, y después del año si queréis, en una sola toma…yo recomiendo dar siempre dos tomas.

“UNA LECTURA RECOMENDADA…EL LIBRO DEL BUEN PERRO…de IAN DUNBAR”
La educación es algo muy sencillo aplicando el sentido común y pensando que por muy graciosa que nos parezca una conducta como por ejemplo… que se nos suba a las piernas o nos pida comida a la hora de la cena, luego estas se convierten en un problema que nosotros mismos hemos creado.

NO CONSIENTAS A UN CACHORRO LO QUE LE REPRIMIRÁS DE ADULTO.
Un Jack Russell Terrier del Oncetartessos es un perro “especial” por su carácter, por su total entrega a la familia, por su simpatía, por su enorme inteligencia y capacidad de aprendizaje, por su osadía, por su curiosidad y valentía…podría seguir jajajaja…
Pero “NO ES UN PERRO HIPERACTIVO”…con algunas salidas cortas al principio en su etapa de cachorro para educar un correcto control higiénico y una salida de una hora diaria de ejercicio o paseo es suficiente, si podemos ofrecerle algo más sobre todo durante el primer año…”mucho mejor”. Como cualquier otra raza.

Higiene y cuidados

 

 

Otro aspecto de la educación del cachorro es su habituación al aseo diario: cepillado, limpieza de ojos (lagrimales) y oídos, baño… Si se hace adecuadamente desde muy cachorro se consigue una actitud colaboradora y de disfrute para todos.
Parte importante ya está hecha porque en nuestra casa desde muy pequeño se ha trabajado día a día para que continuéis de manera parecida y que todo resulte más fácil.

Os facilito unas sencillas pautas que os van a ayudar.
Debéis comenzar con sesiones cortitas de aseo. Bastarán cinco minutos diarios.
Tras el paseo o rato de juego, el cachorro estará más cansado y le resultará más fácil relajarse.
Siempre conviene y facilita mucho la tarea si lo manipuláis sobre una superficie elevada y estable (mesa, encimera…).
Antes de subirle por primera vez, dejad que sea él o ella quien pida el contacto. Esto deberá hacerlo una persona:
Agáchate poniéndote a su altura y espera a que tenga mucho empeño en subirse a ti. Si se sube en tus rodillas, ya habrás avanzado mucho. Luego, sujétalo con suavidad y firmeza, y súbelo a la mesa.

•El manejo del cachorro ha de hacerse con “tranquilidad y paciencia”, pero con “firmeza”. No permitas actitudes sumisas, intentos de fuga, ni mucho menos mordiscos. En las primeras sesiones de peluquería puedes desviar su atención facilitándole algo, como un juguete, que le distraiga.
•Cepíllale suavemente con una carda suave.

•Limpia sus ojos retirando las lágrimas, si hiciera falta, con gasas y un líquido limpiador.
•Comprueba sus almohadillas y los espacios entre los dedos, deben de estar limpios y sin objetos extraños.
•Echa un vistazo a sus oídos, asegurándote de que estén bien limpios. En caso de que tenga un poquito de cera pásele una gasa o toallita de bebé hasta retirar totalmente la suciedad.
•Si se hubiese manchado las barbas o patas, pásele una toallita húmeda o bayeta absorbente.

Al hacerlo diariamente pronto formará parte de su rutina y, sin daros cuenta, habréis conseguido que esté deseoso de subir a la mesa para disfrutar de su momento de atención especial.

Para el primer baño podéis esperar unos días dándole tiempo a ubicarse en su nuevo hogar, cuando comprobéis que el cachorro está completamente desinhibido.
Disponed de todo lo necesario antes de comenzar, incluso la disolución del champú con su agua calentita. Tened a mano todo lo que vayáis a necesitar para evitar correr riesgos dejando al cachorro fuera del control. Sobre todo en las primeras sesiones.

En el baño deberéis controlar la temperatura del agua y de la habitación para que el cachorro no pase frío en ningún momento. Tras el baño secadlo con la toalla y secador con aire templado hasta que quede totalmente seco.
En cuanto a la frecuencia de los baños, os aconsejo que utilicéis una buena cosmética que os permita disfrutar de vuestro perro siempre limpio. Normalmente es suficiente con bañar cada quince días, pero si os vais a la playa o llueve y se llena de arena, salitre o se embarra, lo mejor es darle un buen baño al llegar a casa.

Ya solo queda la parte de la peluquería. Cuando el cachorro tenga cuatro o cinco meses será conveniente que lo llevéis a un peluquero/a que empiece con las sesiones de arreglo. Pedidle que os indique la frecuencia de las sesiones para mantener su arreglo y corte de uñas.

Estos son los primeros pasos y nos gustaría que supieseis que cuando una familia decide incorporar a uno de nuestros pedacitos de corazón, en forma de cachorro Jack Russell Terrier del Oncetartessos, no estáis solos en el camino, pues para nosotros es muy importante vuestra satisfacción, pero sobre todo, la calidad de vida de “nuestro” vuestro pequeño…

Después de la entrega, seguimos a vuestra disposición el tiempo que sea necesario. Bienvenidos a la familia Oncetartessos.

 

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